Posteado por: Alberto Rubio | 3 diciembre 2013

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Posteado por: Alberto Rubio | 30 noviembre 2013

Asistencia Técnica.

Vivimos en la época moderna una era tecnológica que nos envuelve desde que nos levantamos, con una gran variedad de dispositivos que nos hacen la vida más fácil y cómoda. Pero aún con su sencillez, todos están expuestos a sufrir una avería y dejarnos en ese aspecto descolgados y necesitemos repararlos para poder seguir disfrutando de sus características en nuestro día a día. Incluso los monitores o televisiones de pantalla plana que son duraderos pero igualmente expuestos a posibles fallos.

Así, si recurres a www.asistencia-tecnica.com , dispondrás del mejor servicio multimarca para devolver a la vida a aquellas pantallas o televisiones que dejen de funcionar.  Con una cómoda llamada al servicio de atención al cliente o vía online 24 horas y dar cuenta de su problema, se le hará un presupuesto gratuito del diagnóstico a realizar, y si está conforme un técnico le realizará una visita a domicilio para reparar el aparato sin tener que desplazarse con él a ningún sitio.

Igualmente, se dispone de una central y tres tiendas físicas, donde poder acudir donde técnicos cualificados podrán inspeccionar el problema trabajando con piezas originales y, como servicio exclusivo, ofrecerle un televisor de sustitución gratuito mientras dure la reparación. Siempre en un tiempo no mayor de 24 horas y, a ser posible, en el mismo día. Siendo asegurados en caso de pérdida o deterioro y con facilidades de pago a la hora de recibirlo, bien con efectivo al repartidor, tarjeta de crédito o transferencia bancaria.

Por todo ello, no dude en confiar en sus servicios a la hora de tener cualquier problema con su pantalla, ya que le darán un trato cercano, fiable, rápido y seguro para que vuelva a la normalidad en la mayor brevedad posible.

Posteado por: Alberto Rubio | 30 noviembre 2013

Vive la experiencia “Täch”.

Madrid. Ciudad de negocios y reuniones. Traslados, viajes, conferencias, estrés y trabajo en las empresas con clientes que llegan a nuestra ciudad para cerrar acuerdos. Muchos de ellos se dan cita en el recinto ferial de IFEMA donde cada semana se producen ferias de todo tipo que atraen a gran número de visitantes.

Cuando llega la noche, tras el ajetreo de todo el día, lo que más apetece es un poco de relax y descanso para recuperar energía y sentirse como en casa. ¿Dónde mejor que en el hotel Tach? Un moderno hotel cercano al aeropuerto y el recinto ferial donde podrás elegir entre tres ambientes diferentes (Films, Music y Sport) bien para parejas, familias o de uso ejecutivo. Y si sólo se necesita para un “uso día”, se aprovechará de la tarifa especial en habitaciones dotadas de última tecnología y conexión WI-FI gratuita.

Si tras la cena al estilo americano y una copa en el bar, y disfrutar de una velada con una partida de billar, cartas o dardos por la noche surge hambre inesperada se dispone de un servicio 24 horas de comida y bebida para saciar el paladar.  Y quien también podrá dormir gratis será su coche en el parking.

Un conjunto de amenities y servicios que harán que desee llegar al hotel por la noche y se despierte relajado listo para un nuevo día de trabajo con pena de tener que abandonar el hotel.

Para ello, sólo hay que hacer clic aquí: http://www.tach-hotel.es/ y se abrirán las puertas a una estancia agradable que harán mejores sus reuniones de empresa cuando visite Madrid.

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Posteado por: Alberto Rubio | 23 abril 2011

Sant Jordi de rosas y letras.

El Día del Libro acompaña a la Semana Santa con letras impresas sobre papel en las que se suceden infinitas historias que crean mundos nuevos. Realidades paralelas a la nuestra que nos transportan por instantes a las vidas de personajes reales o ficticios cuyas vidas compartimos. Historias que nacen de mentes escritoras para ser leídas por ojos curiosos. Adornadas con la vistosidad de una rosa que completa el día de las letras.

“La Tienda de la Verdad”.

El hombre caminaba paseando por aquellas callecitas de la ciudad provinciana. Tenía tiempo y entonces se detenía algunos instantes en cada vitrina, en cada negocio, en cada plaza. Al dar vuelta una esquina se encontró de pronto frente a un modesto local cuya marquesina estaba en blanco; intrigado se acercó a la vitrina y arrimó la cara al cristal para poder mirar dentro del oscuro escaparate, en el interior solamente se veía un atril que sostenía un cartelito escrito a mano que anunciaba: «Tienda de la verdad».
El hombre estaba sorprendido. Pensó que era un nombre de fantasía, pero no pudo imaginar qué vendían. Entró. Se acercó a la señorita que estaba en el primer mostrador y preguntó:

– Perdón, ¿ésta es la tienda de la verdad?

-Sí, señor, ¿qué tipo de verdad anda buscando: verdad parcial, verdad relativa, verdad estadística, verdad completa?

Así que aquí vendían verdad. Nunca se había imaginado que esto era posible, llegar a un lugar y llevarse la verdad, era maravilloso.

-Verdad completa -contestó el hombre sin dudarlo. Estoy tan cansado de mentiras y de falsificaciones, pensó, no quiero más generalizaciones ni justificaciones, engaños ni defraudaciones.

– ¡Verdad plena! – ratificó.

– Bien, señor, sígame.

La señorita acompañó al cliente a otro sector y señalando a un vendedor de rostro adusto, le dijo:

– El señor lo va a atender.

El vendedor se acercó y esperó que el hombre hablara.

– Vengo a comprar la verdad completa.

– Ajá, perdón, ¿el señor sabe el precio?

-No, ¿cuál es? -contestó rutinariamente. En realidad, él sabía que estaba dispuesto a pagar lo que fuera por toda la verdad.

-Si usted se la lleva – dijo el vendedor -el precio es que nunca más podrá estar en paz.

Un frío corrió por la espalda del hombre, nunca se había imaginado que el precio fuera tan grande.

-Gra…gracias, disculpe… -balbuceó.

Se dio vuelta y salió del negocio mirando el piso.

Se sintió un poco triste al darse cuenta de que todavía no estaba preparado para la verdad absoluta, de que todavía necesitaba algunas mentiras donde encontrar descanso, algunos mitos e idealizaciones en los cuales refugiarse, algunas justificaciones para no tener que enfrentarse consigo mismo.

-Quizá más adelante, -pensó.

Jorge Bucay

Posteado por: Alberto Rubio | 9 enero 2011

Amar en tiempos revueltos.

“¿Quieres muchos amigos?… Hazte indispensable y verás cómo te salen un montón.” – (Cayetana Guillén Cuervo en su personaje de Estela del Val en “Amar en tiempos revueltos”).

 

 

Aquella obra que nació en 2005 como una serie temporal de 6 meses en las tardes de la 1, fue tal su éxito con el tiempo, que ya suma 6 temporadas en antena. Sus tramas han ido evolucionando y madurando según las etapas de la España que retrataban. Así como sus personajes, que han ido calando más y mejor en los que cada día siguen la serie y sus vidas.

Por ello, tras su gran éxito, se decidió trasladarla al teatro y qué mejor que usar una historia en concreto de su quinta temporada. La que versa en este caso en el teatro Bellas Artes se ecntra en la compañía teatral de Estella del Val, que lucha por llevar a escena la obra de Salvador Bellido, un escritor represaliado, cuya obra censurada por el régimen “El diablo bajo la cama”, se verá en problemas para ser estrenada en nombre de Cristina Varea, la mujer del primo de aquel que se hace pasar por la autora. Todo ello, mezclando las vidas de sus protagonistas que rememoran aquella trama que ya conocemos de la versión televisiva pero, en este caso, muy bien trasladada a las tablas del escenario, donde se revive el amor que nace entre Cristina y Salvador que luchan por su amor aprovechando el estreno en París de la obra.

Entre los protagonistas nos encontramos a los mismos actores de la serie que reinterpretan los papeles que una vez ya hicieron en televisión y que aquí bordan con la misma maestría que entonces como son Cayetana Guillén Cuervo en el papel de Estela, Verónica Moral en el de Cristina, Jaume García como Abel, o Sebastian Haro como Gabino Cifuentes. Y a su vez, a nuevos actores que suplen a los originales pero que igualan a aquellos que desempeñaban sus antiguos roles, destacando Antonio Valero como Salvador, Ricard Borrás como Marcos, o Lara Grube que interpreta a Rosa y dos pequeños cameos.

Desde el principio y durante las 2 horas de función, la sintonía de cada tarde te introduce en escena y te sientes en el escenario al lado de ellos viendo cómo se entremezclan sus vidas y se va gestando el estreno de la obra. Tanto si se conoce la historia como si no, consigue envolverte y sentirte un personaje más de la serie/obra.

Destacan el constante cambio de escenario y vestuario, las entradas y salidas de los actores por el pasillo central de la sala, las interpretaciones de la locura de Jaume García, o los cambios de perspectiva en los que vemos a los actores interpretando “El diablo bajo la cama” mientras su autor/a lo ven en sus butacas o ver a los actores tras el telón de su obra, haciéndote sentir ver una obra dentro de una obra.

Así, su director Antonio Onetti, consigue mantener el espíritu de la serie de la que procede, con entretenimiento e intriga, gustando tanto a adeptos de la serie como a espectadores nuevos que descubren su esencia. Siendo en conjunto un estupendo homenaje a los millones de audiencia que consagra cada tarde en el sillón.

Posteado por: Alberto Rubio | 2 enero 2011

Los números de 2010

Los duendes de estadísticas de WordPress.com han analizado el desempeño de este blog en 2010 y te presentan un resumen de alto nivel de la salud de tu blog:

Healthy blog!

El Blog-Health-o-Meter™ indica: Más fresco que nunca.

Números crujientes

Imagen destacada

Un Boeing 747-400 transporta hasta 416 pasajeros. Este blog fue visto cerca de 12,000 veces en 2010. Eso son alrededor de 29 Boeings 747-400.

En 2010, publicaste 22 entradas nueva, haciendo crecer el arquivo para 32 entradas. Subiste 112 imágenes, ocupando un total de 17mb. Eso son alrededor de 2 imágenes por semana.

The busiest day of the year was 3 de octubre with 110 views. The most popular post that day was “El Beso” y Robert Doisneau. .

¿De dónde vienen?

Los sitios de referencia más populares en 2010 fueran melienvolveraempezar.blogspot.com, blogger.com, arteparati.wordpress.com, albertrub.wordpress.com y facebook.com.

Algunos visitantes buscan tu blog, sobre todo por robert doisneau, leonardo da vinci, love actually, doisneau y la creacion miguel angel.

Lugares de interés en 2010

Estas son las entradas y páginas con más visitas en 2010.

1

“El Beso” y Robert Doisneau. mayo, 2010

2

Medicina en el Arte. febrero, 2010
3 comentários

3

Impresionismo: Un nuevo Renacimiento (2010). abril, 2010
2 comentários

4

Palillos Artísticos. mayo, 2010

5

La Joven de la Perla (2003). diciembre, 2009
3 comentários

Posteado por: Alberto Rubio | 24 octubre 2010

Love Actually (2003).

  • “Siempre que me siento pesimista por cómo está el mundo pienso en la puerta de llegadas del aeropuerto de Heathrow. La opinión general da a entender que vivimos en un mundo de odio y egoismo, pero yo no lo entiendo así. A mí me parece que el amor está en todas partes. A menudo no es especialmente decoroso ni tiene interés periodístico, pero siempre está ahí. Padres e hijos, madres e hijas, maridos y esposas, novios, novias, viejos amigos… Cuando los aviones se estrellaron contra las Torres Gemelas que yo sepa ninguna de las llamadas telefónicas de los que estaban a bordo fue de odio y venganza; todas fueron mensajes de amor. Si lo buscáis, tengo la extraña sensación de que el amor en realidad está en todas partes”. (Love Actually).
  • Ficha  Técnica:

    * Título: Love actually

    * Título original: Love actually

    * Dirección: Richard Curtis

    * País: El Reino Unido, Estados Unidos

    * Año: 2003

    * Fecha de estreno: 21/11/2003

    * Duración: 135 min.

    * Género: Drama, Romance, Comedia

    * Reparto: Bill Nighy, Gregor Fisher, Rory MacGregor, Colin Firth, Sienna Guillory, Liam Neeson, Emma Thompson, Lulu Popplewell, Kris Marshall, Heike Makatsch

    * Productora: Universal Pictures, Working Title Films, Studio Canal, DNA Films

    El amor no entiende de idiomas, ni de razas, distancia o edades. Hay amores que nacen en la juventud y te despiertan la primera ilusión de ese sentimiento primerizo. Amores que se apagan pero vuelven a renacer en otros brazos nuevos que te arropen como si fuera la primera vez. Amores que la vida te quita y que recordarás siempre en su ausencia. Aquellos que se basan en intereses comunes de locura y frenesí lejos del romanticismo. Otros son imposibles cuando tus ojos se fijan en quien está ya comprometida con otra persona y en secreto la amas en silencio. En cambio otros se abren con el tiempo y a base de insisitir y creer en él llegan a ti cuando menos lo esperas con energía que creías perdida. O los que surgen entre quienes están separados por clases, status o familias opuestas que aun así superan las dificultades y prosperan ante las dificultades. Amores tímidos que viven individualmente hasta que con gestos cómplices cruzan la barrera y se convierten en caminos conjuntos. Amores engañados que rompen el anillo que los unía. Sentimientos que salvan las distancias y se hablan en distintos idiomas pero sienten por igual hablando el mismo lenguaje. Amantes del mismo sexo que salen a vivir su historia ante el mundo sin prejuicios.

    Amores que cada uno vive desde el primero al último de diferente modo ya que todos tenemos distintas historias que contar pero que se entrelazan en un mismo conjunto, bajo la misma línea. Aquella que nos rodea en el contorno de un corazón más grande o más pequeño, entero o roto, de un único amante o de varios, de cariño o tristeza, pero unidos por la palabra: Love.

    Posteado por: Alberto Rubio | 20 octubre 2010

    Origen: El mundo de los sueños.

  • “¿Alguna vez has tenido un sueño, que pareciera tan real que no puedes distinguirlo de la realidad?” (The Matrix).
  •  

    – Ficha Técnica:

    * Género: Ciencia Ficción
    * Año de Estreno: 2010
    * Origen: Reino Unido

    * Título original: Inception.

    * Título en España: Origen.

    * Duración: 150 minutos
    * Dirección: Christopher Nolan
    * Guión: Christopher Nolan
    * Intérpretes: Leonardo DiCaprio (Cobb), Ken Watanabe (Saito), Joseph Gordon-Levitt (Arthur), Marion Cotillard (Mal), Ellen Page (Ariadne), Tom Hardy (Eames), Cillian Murphy (Robert Fischer), Tom Berenger (Browning), Michael Caine (Miles), Lukas Haas (Nash), Pete Postlethwaite (Maurice), Dileep Rao (Yusuf)

     

    Cada noche nos vamos a dormir con total naturalidad por ser algo que hacemos desde que nacemos. Y al hacerlo entramos en otro mundo nuevo donde no somos conscientes de lo que hacemos. Nuestra mente dibuja situaciones, personajes, escenarios e historias que permanecen ocultas entre nuestros pensamientos y en esas horas de sueño salen a la luz.

    Es un tiempo breve que puede parecernos larguísimo en ese letargo. Donde las caras aparecen difuminadas aunque tú sepas de quienes se tratan. Las emociones se viven como si fueran reales sintiéndolas tal cual las viviríamos despiertos, y en parte, eso creemos, que lo estamos viviendo in situ sin saber que estamos dormidos y nada de eso es real. Sólo fruto de nuestra mente en su estado más profundo.

    Con situaciones extremas que nos hacen salir de ese mundo interior donde sólo nosotros somos partícipes. Situaciones como la cercanía de la muerte, caídas o sustos monumentales que nos despiertan y durante un breve estado de tiempo dudamos si aquello ha sucedido de verdad, y vemos que no, que estamos en la vida real y son sólo sueños…

    Sueños. Aquellos que aún no dominamos y los cuales forman una incógnita que no sabemos controlar y parece más bien que ellos nos controlan a nosotros en nuestro estado más bajo.

    Todo ello forma parte del argumento planteado por Christopher Nolan en “Origen”, la nueva película del creador de historias imposibles. En un mundo donde se pueden controlar los sueños e internarse en los ajenos para extraer información del sujeto entre sus más profundos pensamientos. Se crea un escenario a modo de laberinto donde moverte y los personajes actúan hacia el sujeto para influir en los datos de su mente y sus decisiones. Algo que en esta ocasión se utilizará para insertar una idea en el individuo sin que se de cuenta a base de múltiples sueños paralelos, jugando con todos esos elementos del mundo onírico planteados al principio de un modo que roza la perfección. Planteando ciertas dudas Nolianas que quedan sin resolver pero que a juicio de cada uno pueden ser resueltas.

    Tras salir de la sala cuesta ir a dormir sin saber si alguien se colará en nuestra mente para buscarnos entre nuestros sueños para saber algo oculto de nosotros. Y si cada vez que despertamos no lo hacemos solos o lo hacemos en el verdadero mundo real o en otro sueño con personajes ficticios que forman parte de ese escenario virtual.

    ¿Estaremos viviendo en uno de nuestros sueños?

    Posteado por: Alberto Rubio | 7 octubre 2010

    “El Prisionero de Chillon” – Lord Byron.

    “Morir es cosa de un segundo. Hagamos todos el sacrificio de nuestras vidas, si este sacrificio es útil, pero no seamos cobardes. Porque entonces perderemos la vida y la dignidad, que es aún peor”. (Lord Byron).

    Suiza. País de los paisajes de postal, donde cada imagen está colocada armoniosamente. Sus parajes de diversa índole se distribuyen para dar pie a panorámicas de cuento. Cuentos como los que se escriben en sus castillos, de construcción brillante para colocarse idílicamente.

    Ejemplo sublime se encuentra en el castillo de Chillon en la ciudad de Montreux. Lugar preferido al atardecer para contemplar su reflejo rojizo a la orilla del lago con el horizonte de los Alpes que enmarcan su figura. Sobre todo gracias a un hombre del Romanticismo, Lord Byron, el cual fascinado por el lugar, escribió un poema “El Prisionero de Chillon” que atrajo al turismo para contemplarlo en su realidad. Su influencia dió vida al lugar creciendo la ciudad y el turismo surgiendo así hoteles y una nueva vida que poco a poco creció.

    Su prisionero del relato fue una persona real. Se trata de François Bonivard, sacerdote de la ciudad de Ginebra del siglo XVI encarcelado allí debido a su negativa a seguir el plan del duque de Saboya Carlos III para ocupar Ginebra. Fue liberado posteriormente y convertido así en héroe suizo.

    Y así, reproduzco a continuación su poema más conocido, ambientado en aquella historia real de un paraje que en su apariencia fantasiosa existe de verdad.

    “El castillo de Chillon – Gustave Courbet”.

    “I

    Mis cabellos son grises, pero no por la edad, y no se volvieron blancos en una sola noche, como ocurre a veces a causa de un súbito pavor. Mi cuerpo está encorvado, pero no por el trabajo, pues su entumecimiento fue provocado por innoble reposo. Soy el habitante de una fosa. Mi destino es el de los desgraciados para quienes el espectáculo de la naturaleza y el aire que desciende del cielo son bienes prohibidos ya que murallas y rejas se interponen. Es la fidelidad a la fe de mi padre lo que me ha valido las cadenas y me ha puesto cerca de la muerte. Mi padre prefirió el cadalso al abandono de su religión, y por el mismo motivo sus ojos fueron relegados entre las tinieblas de los calabozos de la tumba. Éramos siete…Ahora estoy solo. Mis seis hermanos y yo, en la flor de la edad, habremos terminado como hemos empezado, desafiando con audacia la ira de la persecución. Uno de nosotros perecieron en la hoguera, dos en el campo de batalla, confirmaron las creencias de su linaje, y campo de batalla, confirmaron las creencias de su linaje, y murieron como su padre murió, por el Dios que sus enemigos blasfemaban. Otros tres expiraron en la lobreguez de la cárcel. Y yo, último despojo de este naufragio, vegeto todavía en mi prisión.

    II

    Hay siete pilares góticos en los viejos y profundos calabozos de Chillon, siete columnas macizas y grisáceas, entre las cuales se filtra una macilenta luz, como un rayo de sol perdido que pasando a través de las rendijas y grietas, hubiera caído allí, palpitando en el húmedo suelo como un fuego fatuo en las aguas de un pantano. En cada pilar hay una anilla, y en cada anilla una cadena. Este hierro es algo que roe, pues en mis miembros ha dejado dentelladas que no se borrarán hasta que la luz de este mundo se apague para mí. Luz nueva la que ahora hiere mis ojos después de tantos años sin ver la salida del sol. ¿ Cuántos años ? He perdido la noción de su lento transcurso, desde el momento de la muerte de mi último hermano, junto a mí, cuando yo quedé vivo a su lado.

    III

    Nos habían encadenado, cada uno en una columna. Éramos tres, pero cada uno separado de los otros dos. Nos podíamos dar ni un solo paso y no nos podíamos ver más que a través de esta débil y lívida claridad, que nos deformaba como si fuéramos desconocidos. Así reunidos, y sin embargo separados, teníamos las manos agarrotadas entre hierros y el corazón angustiado. No obstante era un consuelo, privados de todo lo que hace amar la vida, poder hablarnos. Cada uno de nosotros, a su vez, reconfortaba a los otros dos hablando de sus esperanzas, recitando alguna vieja leyenda, o cantando una melodía heroica. Pero incluso este pobre consuelo, pronto desapareció. Nuestras palabras tomaron una triste entonación, un acento apagado, como el eco que resonaba bajo estas fúnebres bóvedas; su resonancia había cambiado. Quizás fuera el efecto de mi imaginación, pero no reconocía las voces familiares.

    “El Prisionero de Chillon – Eugène Delacroix”.

    IV
    Yo era el mayor de los tres. Para ayudar y dar valor a mis hermanos debía hacer e hice cuanto pude. Cada uno de nosotros se comportó valientemente. Yo sufría sobre todo por el más joven. Aquel a quien mí padre quería más, porque tenía la frente y los cabellos de mi madre y los ojos tan azules como el cielo. Daba compasión ver a este joven que, cual tierno pajarito, anidaba en tan inmundo nido pues era tan bello como la luz del día, cuando el día era para mí tan hermoso como para las águilas en libertad. Pero mi hermano era tan brillante y tan puro, que se parecía a uno de estos largos días polares, durante los cuales el sol no se pone y alumbra durante toda una estación el esplendor de las nieves inmaculadas. Su disposición natural era la alegría; no lloraba más que por desgracias de los demás, y entonces sus lágrimas, cuando no podía aliviar los males que aborrecía.

    V

    El otro, aunque con igual pureza de alma, era más vigoroso, tenía mayor resistencia, un cuerpo robusto y un temperamento belicoso. Hubiera querido partir a la guerra contra el mundo entero y morir en primera fila con la sonrisa en los labios. Pero no estaba hecho para languidecer encadenado. Su fuerza moral disminuyó poco a poco; lo vi decaer en silencio. Quizás que a mí me ocurría lo mismo, pero yo había esfuerzos para animar a mis hermanos, últimos despojos de una familia muy estimada. Este hermano había sido un gran cazador; había perseguido al ciervo y al lobo por los bosques. Para él, la cárcel era el peor de todos los males, y las cadenas y los grillos una horrible tortura.

    VI

    Las aguas del lago Leman bañan los muros del Castillo de Chillon. Desde lo alto de las blancas almenas, la sonda se hunde a mil pies en las profundas ondas que rodean sus torres. De modo que la doble barrera de piedra y de agua hacía de nuestro calabozo una tumba en donde estábamos como enterrados vivos. La sombría mazmorra en donde yacíamos está más baja que el nivel del lago. Oíamos por encima de nosotros, de día y de noche el murmullo de las aguas contra las murallas y a veces en invierno, me alcanzó la espuma que, impulsada por el viento, pasaba por las rejas a través de este libre espacio. La roca temblaba y yo sentía este temblor sin temor, pues hubiera acogido sonriente la muerte que me habría libertado.

    VII

    He dicho que mi hermano languidecía, que la fuerza de su alma disminuía. Rechazaba los alimentos, no porque la comida fuera repugnante, pues estábamos acostumbrados al régimen de los cazadores y no nos preocupábamos por lo que comíamos. En lugar de la leche de la cabra montés, teníamos el agua de los fosos y nuestro pan era el que los cautivos, han humedecido con sus lágrimas, durante miles de años, desde que el hombre encierra a sus semejantes, como bestias, en jaulas de hierro. ¿Pero, qué nos importaba? Esta miserable comida no habría podido debilitar ni su corazón ni la fuerza de su brazo. Mi hermano, privado de respirar el aire libre de las montañas y no pudiendo escalar sus escarpadas vertientes, hubiera igualmente languidecido en un palacio. ¿En fin, por qué no decir en seguida la verdad?… Mi hermano murió. Lo vi morir y no pude sostener su cabeza, tocar su mano enflaquecida y fría. Hice esfuerzos desesperados para romper mis cadenas, para romperlas con los puños y con los dientes… Fue en vano. Murió… Entonces se le quitaron los grillos, y se excavó una fosa poco profunda en el mismo suelo de nuestro subterráneo. Pedí la gracia de que se le enterrara fuera, para que su tumba estuviera bajo los rayos del sol. Fue un pensamiento pueril, pero no podía dejar de creer que, incluso después de la muerte, este corazón, ansioso de libertad, pudiera encontrar reposo, enterrado en el suelo de su prisión. Este ruego fue inútil, se rieron irónicamente, cuando fríamente lo enterraron ante mis ojos. ¡Oh, cuán pesada era esta tierra, sin una flor, sobre un ser que tanto había amado! Encima suspendieron su cadena. Monumento que conmemoraba tal asesinato.

    VIII

    ¿Pero, el otro, el niño preferido desde el día de su nacimiento, el grácil niño, imagen de su madre, el favorito de toda la familia, el predilecto de mi padre mártir, aquél por el cual se desvelaba?
    Yo procuraba no fatigar mi cuerpo, evitar esfuerzos para poder darle ánimos y hacer que su vida fuera menos miserable, con la esperanza de verlo un día libre; él, que hasta entonces había conservado su vivacidad…fue, a su vez, llevado por la muerte.
    Lo vi, gradualmente, marchitarse como una flor en su tallo. ¡Oh Dios mío! es algo terrible ver el alma humana salir de su envoltura, de cualquier modo que sea. En mi vida he visto salir el alma de un cuerpo ensangrentado. La he visto debatirse convulsivamente entre las aguas de un océano desencadenado. He visto el espantoso lecho sobre el cual deliraba el crimen junto al terror de la agonía. Pero todas estas abominaciones no eran comparables con la tristeza de la muerte lenta e implacable de un inocente. mi hermano declinaba poco a poco, pero se mostraba lleno de dulzura y de calma, sonriendo cuando su fin se acercaba, adorable en su debilidad, sin una queja, sin afligirse más que por los que dejaba. Casi hasta el final, su alegría conservó un frescor que parecía desafiar la tumba. El frescor de las rosas que poco a poco se marchitan, así como se diluyen los colores del arco iris; sus ojos conservaban una transparente limpidez, cuyo brillo iluminaba nuestra prisión. ¡Sin el menor murmuro!… Sin dolerse por su juventud prematuramente interrumpida… Unas palabras reconfortantes apenas pronunciadas, recuerdos de días mejores para darme valor – pues yo me encerraba en un profundo silencio, abatido por tan duro golpe, el más cruel de todos – y después los suspiros que su debilidad no le permitía reprimir, cada vez más tenues y más espaciados; yo escuchaba… ya no los oía… Llamé, horrorizado. Sabía que nadie respondería a mis gritos, que ningún socorro vendría, pero mi desesperación no escuchaba mi razón. Continué llamando… me pareció oír débil ruido. Con un violento esfuerzo logré romper mi cadena y me precipité hacia mi hermano… Pero ¡ay! ya no tenía hermano. Me había quedado solo. Solo me agitaba entre las sombras… solo vivía y respiraba la atmósfera maldita de esta húmeda cárcel. El único y más querido vínculo que me unía todavía al mundo, el último ser que representaba para mí una raza destruida, acababa de morir en este lugar fatal. Uno en este suelo helado, el otro debajo, mis dos hermanos habían expirado. Tomé su mano inerte… ¡Ay! la mía estaba también helada. No me quedaban fuerzas para hacer el menor movimiento, para luchar… Pero estaba vivo… Sobrecogido por el triste sentimiento que lleva el dolor hasta la demencia, cuando los seres que amamos dejan de existir. No sé por qué yo pude subsistir. No me quedaba ninguna esperanza en este mundo… lo único que me quedaba era la fe, y esto fue lo que me impidió buscar un egoísmo calmante en una muerte voluntaria.

    IX
    Lo que ocurrió inmediatamente después me es imposible decirlo… pues no lo supe jamás. Perdí la noción de todo. Del aire que respiraba, de la luz y también la noción de las tinieblas. Había perdido la facultad de pensar, así como todo sentimiento, no me quedaba nada… Era como una piedra en entre las piedras, ciego e insensible como una roca en medio de la niebla. Pues lo veía todo vació, desnudo y descolorido. No veía ni la noche, ni el día, ni tampoco la claridad siniestra de mi calabozo, la lívida claridad que mis ojos aborrecían. No había más que el espacio vacío, la nada, la inmaterial inmovilidad. Ni estrellas, ni tierra, ni horas, ningún cambio, no existía ni el bien ni el mal… únicamente el silencio y mi imperceptible respiración, que no era ni la vida, ni la muerte. Me encontraba hundido en un océano de triste olvido, en un océano ciego, infinito e inmóvil.
    X
    Una luz brilló en mi cerebro… Oía un pájaro cantar. se interrumpió un momento y continuó su canto. Fue la más dulce melodía que hasta entonces había oído: mis oídos se deleitaron hasta que mis ojos, a su vez, se abrieran movidos por un alegre sorpresa; pues ya no reconocieron la miseria en medio de la cual me debatía. Poco a poco, recobré el uso completo de mis sentidos. Vi de nuevo los muros y el suelo del calabozo que me encerraba; volví a ver el mismo rayo de sol que se filtraba por una grieta de la piedra; vi que un pájaro se había posado en el borde de una estrecha abertura, tan tranquilo y familiar como si estuviera en la rama de un árbol – un pájaro magnífico de alas azules, cuyo canto significaba mil cosas agradables, y parecía cantar únicamente para mí. Nunca había visto otro igual y ciertamente no veré nunca algo parecido. Este pájaro me pareció solitario como yo mismo, pero no afligido. Vino, cuando no existía ninguno de los que me querían, para traerme un poco de afecto, y su alegre canto, en el umbral de mi cárcel, me devolvió los sentimientos y el pensamiento. No sé si venía del espacio o si se había escapado de su jaula para posarse junto a la mía, pero, conociendo el dolor de la cautividad, dulce pájaro, es algo que nunca te deseo. Quizás fuera, disimulado bajo este plumaje, un enviado del Paraíso; ¡qué el cielo me perdone un pensamiento que tuve y me hizo reír y llorar a la vez! Creí, por un instante, que era el alma de mi hermano que venía junto a mí.
    Finalmente, alzó el vuelo, y entonces comprendí que era un pájaro terrestre ya que de lo contrario no se hubiera marchado dejándome de nuevo solo – solo como un cadáver en su tumba; solo como una nube solitaria, la única nube de un hermoso día, flotando en medio de una atmósfera pura, sola mancha sobre un firmamento radiante. Una nube que no debería bogar, allí arriba, errante, cuando el cielo es azul y en la tierra reina la alegría.
    XI
    Un cambio se produjo en mi destino… Mis carceleros tuvieron compasión de mí… No sé como les vino este sentimiento, ya que estaban acostumbrados a verme sufrir, pero fue así. Me quitaron las cadenas y pude andar por mi prisión de un lado a otro, pude pasar alrededor de los pilares uno después de otro para volver al punto de partida. Evitaba únicamente pasar por donde mis hermanos yacían; si por inadvertencia ponía un pie sobre su humilde sepultura, me detenía sofocado por la angustia, con el corazón oprimido y desfalleciente.
    XII
    Excavé escalones en las murallas. No con el deseo de huir, pues todos los seres humanos que me amaban habían muerto, y la tierra entera no habría sido para mí, más que una basta prisión.
    No tenía ni hijos, ni padre, ni parientes, no tenía a nadie con quien compartir mi miseria. Y , en realidad, me alegraba de no tener a nadie, pues de lo contrario me habría vuelto loco. Todo lo que quería era alcanzar el reborde de la ventana para poder ver, por lo menos una vez, entre las rejas, las montañas y poder saludar con la mirada sus majestuosas cimas.
    “El barco de los esclavos. (J.M.W. Turner).
    XIII
    Las vi… Eran las mismas… Su aspecto no había cambiado como había cambiado yo. Vi en sus laderas las nieves perpetuas… A sus pies, el inmenso lago, vi también el Ródano azul de impetuosa corriente. Oí el ruido de las ola que se precipitaban, mugiendo, entre las rocas y los árboles arrancados. Vi a lo lejos los muros blancos de la ciudad por delante de los cuales se deslizaban sobre las aguas, velas todavía más blancas. Y enfrente de mí, una pequeña y verde isla, que parecía apenas un poco más grande que el suelo de mi prisión, pero en la que había tres grandes árboles. Recibía la caricia de la brisa de las montañas mientras las aguas la ceñían. En sus orillas se abrían flores de variados colores y de fragantes perfumes. Vi a los peces que pasaban rozando los muros del castillo y retozaban alegremente. Un águila pasó, como llevada pro el viento, y tuve la impresión que nunca un águila había tenido un vuelo tan rápido. En aquel momento mismo ojos se llenaron de lágrimas… Sentí una gran turbación. Casi deploré que me hubieran quitado las cadena, pues cuando bajé, la oscuridad de mi triste morada cayó pesadamente sobre mí. Fue como s y la losa de una tumba cayera de nuevo sobre un ser que se esperaba salvar. Sin embargo, mis ojos, deslumbrados por la luz, tenían necesidad de tal descanso.
    XIV
    Los meses pasaron… o los años… a los días… No lo sé. Me era indiferente. Había perdido la esperanza de que mis ojos, una vez quitada la venda de las tinieblas, pudieran volver a ver la luz del día. En fin unos hombres vinieron y me pusieron en libertad. No pregunté por qué, ni me preocupé por saber adonde iba a vivir. Me era igual estar o no, cargado de cadenas. Había acabado por sentirme indiferente en medio de mi desesperación. De modo que cuando vinieron a quitarme los grillos, me sentía como un ermitaño entre estos pesados muros y me pareció que al sacarme de allí, me arrancaban por segunda vez de mi hogar, de mi verdadera patria. Las arañas eran mis amigas; me gustaba observar su silencioso trabajo. Había también observado a los ratones que jugaban bajo los rayos de la luna. ¿Por qué hubiera debido sentir un menor apego al lugar que estos animales? Éramos todos los habitantes de la misma morada, Y yo, su soberano, podía hacerlos morir. No obstante, cosa extraña, vivíamos en paz. Incluso mis cadenas acabaron por resultarme familiares. Lo cual demuestra que la costumbre acaba por hacernos lo que somos.
    Fue suspirando como recobré la libertad”.
    “El castillo de Chillon – Gustave Courbet”.
    Posteado por: Alberto Rubio | 2 octubre 2010

    Ferdinand Hodler.

    “Todos los objetos tienen una tendencia a la horizontalidad. La montaña se aplana, se redondea por el paso de los siglos hasta que es plana como la superficie del agua. El agua va, más y más, hacia el centro de la tierra, como también todos los cuerpos”. (F. Hodler).

    Según su leyenda, el Ogro (Eiger) quería raptar a la doncella virgen (Jungfrau) pero para protegerla se interpuso entre medias el monje (Mönch). Así se enmarcan los 3 picos en el horizonte alpino. Imagen que el artista Ferdinand Hodler retrató en su obra “Eiger, Mönch y Jungfrau en el sol” en el año 1908.

    “Eiger, Mönch y Jungfrau a la luz de la luna”.

    “Jungfrau y Silverhorn visto desde Mürren”.

    Pintor suizo del siglo XIX, trabajó diversos estilos como son el Simbolista, el Art Nouveau y el Expresionismo, creando a su vez un estilo propio llamado “Paralelismo” que consistía en agrupar diversas figuras simétricamente de tal modo que sugerían una pose en su colocación.

    Sus composiciones se basan en retratos, actividades cotidianas o paisajes que comenzaron siendo de gran realismo evolucionando hasta un sentido esencial y colorista donde los paisajes se basan en la horizontalidad con una fina línea que separa la tierra del cielo. Líneas paralelas que representaría a la muerte en el lecho con la postura yacente.

    Mi interés en este pequeño post es mostrar parte de su obra relativa al paisaje suizo y su entorno real.

    “Lago Thun desde Leissi”.

    “Lago Thun y montañas Stockhorn”.

    “Lago Lehman visto desde Chebrex”.

    “Paisaje del lago Ginebra”.

    “Lago Thun”.

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